El recubrimiento vitrificado y la acción protectora del ánodo de magnesio frente

a corrientes galvánicas y aguas agresivas, aseguran una resistencia muy alta a

la corrosión del agua. La precisión de los termostatos utilizados en todos estos

modelos garantiza la eficiencia de su funcionamiento y una seguridad total ante

posibles sobrecalentamientos.

Resistencia cerámica envainada protegida por una vaina metálica que evita las

deposiciones de cal en la misma y facilita el mantenimiento al no tener que vaciar

el termo en aquellos casos que sea preciso cambiarla.

Instalación  de suelo (ELBA 300).

El modelo ELBA de 300 litros, que es monofásico de origen, puede ser

transformado para conexión trifásica.